Los trastornos del estado de ánimo (o trastornos afectivos) son alteraciones en las que el tono emocional predominante se distorsiona de forma persistente, impactando los pensamientos, la conducta cotidiana y las relaciones interpersonales. Aunque en la clínica actual la ansiedad se clasifica por separado, guarda un estrecho vínculo con estos cuadros.
Trastornos de ansiedad (conexión afectiva): Se caracterizan por una activación fisiológica desproporcionada y una preocupación excesiva y constante. Incluyen el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), los ataques de pánico y las fobias específicas o sociales.
Dimensión depresiva (polo unipolar): Cursa con una disminución marcada del ánimo, fatiga, desesperanza y anhedonia (pérdida de la capacidad de disfrutar), además de alteraciones en el sueño y el apetito.
Trastorno Depresivo Mayor: Episodios intensos y debilitantes de tristeza profunda e inutilidad.
Distimia: Un estado depresivo de menor intensidad sintomática pero de curso crónico (al menos dos años).
Trastorno Disfórico Premenstrual y Depresión Estacional: Variaciones anímicas vinculadas a fases hormonales específicas o a cambios de estación (falta de luz).
Espectro bipolar (labilidad y alternancia): Se distingue por fluctuaciones episódicas entre fases de depresión y fases de sobreactivación anímica y de energía (manía o hipomanía).
Bipolar I: Presenta al menos un episodio de manía completa (euforia extrema, menor necesidad de sueño, conductas de riesgo).
Bipolar II: Combina episodios depresivos mayores con fases de hipomanía (más leves y sin pérdida de contacto con la realidad).
Ciclotimia y espectro extendido: Oscilaciones anímicas crónicas y variantes clínicas más amplias (como las inducidas por fármacos o temperamentos hipertímicos).
Estos trastornos tienen un origen biopsicosocial —no dependen de la "fuerza de voluntad"— y responder de forma óptima a un abordaje integral que combine psicoeducación, psicoterapia y, cuando es necesario, tratamiento farmacológico.
"Aunque a menudo me encuentro en las profundidades de la miseria, todavía hay calma, pura armonía y música dentro de mí."
Vincent van Gogh, “Carta 218”